domingo, 19 de septiembre de 2010

Zacatecas

En esta ocasión el huarache apunta a Zacatecas...

Bella ciudad colonial con mucha historia y tradición, cuyo centro histórico fue nombrado por la Unesco, Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1993 por su traza urbana, riqueza arquitectónica e historia.

Decidimos salir temprano de Guadalajara sin desayunar y por la libre para llegar a los originales Burritos de Moyahua, en el mismo Moyahua, Zacatecas, a unas 2 horas de Guadalajara. La famosa fonda, donde una buena parte de los autobuses que van de GDL a Zacatecas, Saltillo y Monterrey paran a desayunar.


Burritos! –tortilla de harina recién hecha, embarrada de frijolitos machacados y una variedad de unos 10 guisos diferente: lengua en salsa verde, chorizo, tinga, chilorio, calabacitas con elote, deshebrada, frijoles con panela, costillita de puerco en salsa roja, chicarrón en salsa verde y puro queso.



Si nunca los has probado, te los recomiendo, una excelente opción económica y muy llenadora para desayunar. Ahora que si no quieres atravesar las curvas de la Barranca de Huentitán, puedes ir a su única y muy exitosa sucursal que está en la carretera a Chapala, antes de la desviación a la Barca. Los burritos son igual de ricos y bien servidos!

Después de una excelente escala en La Quemada de Chicomostoc, unas desconocidas pero muy impresionantes ruinas en Zacatecas, llegamos a la capital del estado: Zacatecas.


En el centro de la ciudad, a un lado de nuestro hotel El Argento Inn, una muy buena opción que encontramos para comer fueron las Gorditas de Doña Julia.


Las gorditas estilo Zacatecas tienen un significado muy especial para nuestro paladar ya que solíamos desayunar en Ensenada todos los fines de semana en la Fonda El Potrero Viejo que hace estas delicias culinarias zacatecanas. Ya luego les platicaré de este lugar ensenadense…

Las gorditas de Doña Julia son como tortillas “gordas” cocidas en comal, no fritas, rellenas de diferentes guisados. Particularmente exquisitas son las de mole con arroz rojo, chicarrón en salsa verde, rajas con queso y frijoles con queso. Hay otros guisados más, pero esos en particular estaban muy buenos.


Caminando por el centro de la ciudad, a un costado de la Catedral, nos topamos con un bonito restaurante-café con ventanales a lo largo de la Av. Hidalgo y que te permite sentarte y observar a la gente que pasa:



Acrópilis –“Tranquilo Oasis de la Montaña…
museo de lo cotidiano



El lugar fue una muy grata sorpresa, con un ambiente familiar de café de antaño, rico y acogedor, donde al parecer los años no han pasado. Al entrar, encuentras te encuentras en una galería… un lugar lleno de pinturas firmadas por reconocidos artistas nacionales e internacionales en la parte superior de las altas paredes. También hay una sección muy especial con una colección de 60 platos con obras realizadas con los asientos del café turco, en su mayoría originales de parroquianos anónimos.






















El menú es muy basto y para todo tipo de paladar, incluyendo menú para niños. Los platillos especiales Acrópolis están marcados con un símbolo de Templo Griego. Hay comida regional, nacional e internacional. Para la comida-cena de ese día, después del largo viaje, pedimos Asado de Boda, Enchiladas Zacatecanas. No sabíamos que esperar del asado de boda ni de las enchiladas, nunca lo habíamos probado.

Wow! que experiencia…

















El Asado de Boda es carne de puerco en trocitos con una salsa roja dulce, tipo mole. El platillo lleva arroz blanco como acompañamiento. Según nos explicaron, es típico en las bodas de pueblo en los alrededores y si por mi fuera, nunca faltaría a ninguna de estas bodas.

Simplemente delicioso!


Las Enchiladas Zacatecanas en Acrópolis son preparadas con tortilla de maíz ligeramente fritas y ahogadas en salsa roja no picante. Están rellenas con queso para fundir y encima llevan crema. Van acompañadas de arroz blanco y frijoles.

Un manjar!


Acrópolis se convirtió en nuestro lugar favorito por lo que lo visitamos un par de días más, para comer y finalmente para desayunar …

Para comida pedímos las enmoladas, que llevan el mismo proceso de las enchiladas pero rellenas de carne deshebrada y bañadas con la salsa del asado de boda. La verdad es que están altamente recomendables. También pedimos la Sopa Azteca. Una rica sopa de tortilla en salsa roja, aguacatito, crema, queso para fundir y un toque de chipotle. En Acrópolis es la primera vez que me traen limón al lado sin pedirlo.

Puntos extras a su favor!

Como desayuno encontramos: Hot Cakes del menú de niños, que, bueno… son hotcakes: Cuatro, pequeños y muy ricos. Los chilaquiles, rojo y verdes… probamos los verdes y estaban buenos, nada especial, pero hacerlos buenos tiene su chiste.

Café americano muy, pero muy rico y el cappuccino que estaba riquísimo!


Una torta más para la colección…

La Torta de Barrio, una torta preparada con bolillo o pan árabe untado con crema. Adentro lleva un chille poblano capeado relleno de queso. Como toque final También la acompañan con un poco de jitomate y cebolla picados.



La torta puede ir ahogada en salsa ranchera, o bien, te ofrecen la salsa aparte para que le pongas al gusto. Una torta con chile poblano muy zacatecana!



Bueno… como tour culinario, esto es todo por hoy. Espero regresar pronto con alguna nueva recomendación!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada